Entrevista a Can Yaman

El actor Can Yaman es uno de los protagonistas de Erkenci Kus (Pajaro Soñador en su versión en español) donde interpreta el rol de Can, un atractivo muchacho que se la pasa viajando tomando hermosas fotografías en su tiempo libre, pero tiene que volver a establecerse en Estambul y trabajar en la empresa de su padre, que se encuentra muy enfermo y lo necesita para que se quede en su lugar; alli conocera a Sanem, una bella joven que comienza a trabajar en la empresa y con el tiempo se enamoraran y vivirán una hermosa historia de amor. En esta sección te invitamos a conocer un poco más de este hermoso actor.

Nos gustaría saber ¿En qué lugar de Turquía naciste?

En Sadiye Kadıköy, provincia de Estambul. Tenía muchísimo pelo. Mi padre miró a mi madre y le dijo: “Hay que llevarlo cuanto antes a la peluquería”. Llegué al mundo como hijo único y así me quedé, lo cual, al no tener con qué comparar, he de decir que no me desagrada. Significa tener toda la atención para uno solo, no compartirla con nadie. Con los años fui mejorando, porque la verdad es que al principio era feísimo.

 

¿Recuerdas muchas cosas de tu infancia?

La pasé jugando al fútbol: en verano en la playa, en las bahías de Bodrum, y en invierno rompiendo los adornos de casa. Mis padres se divorciaron pronto, cuando yo tenía cinco años. No los recuerdo casados, pero sí unidos por mí. Nos íbamos de vacaciones los tres juntos. Nunca he sentido falta de atención por su parte.

 

¿Y cómo tomaste la decisión de dedicarte a la actuación?

En una convocatoria internacional, me seleccionaron como uno de los 36 mejores estudiantes de Turquía y obtuve una beca para irme a Estados Unidos. Me tocó el estado de Ohio, donde me mudé y seguí cultivando mi pasión por el deporte. Allí maduré la idea de estudiar Derecho; me decía a mí mismo que la abogacía es un oficio respetado y bien remunerado. A los 24 años empecé a trabajar en PricewaterhouseCoopers, y cada viernes se publicaba un artículo mío sobre fiscalidad en un periódico muy prestigioso. Mi carrera estaba despegando, pero no tardé en darme cuenta de la locura que suponía estar frente al ordenador de ocho de la mañana a ocho de la noche. Por eso, para diversificar, me apunté a un curso de teatro con la intención de aprender a usar el cuerpo y la voz en los negocios. En ese curso conocí a los que hoy son mis dos representantes, y a partir de ahí, todo cambió. Desde la primera serie de televisión, no he parado.

¿Y elegís esta profesión para siempre? ¿O en algún momento cambiarias?

Salvo por la mañana: antes de una determinada hora estoy de mal humor, callado, gruñón e irritable, y por la tarde, en cuanto se pone el sol, aflora mi mejor versión. Soy un auténtico animal de la noche. De hecho, sufro un poco de insomnio.

 

Desde el año 2014 que haces una serie detrás de otra, con éxitos rotundos como Erkenci Kus: Pájaro soñador. Luego realizas Sandokán, una megaproducción de Lux Vide, ¿Cómo lo haces?

Entrenamiento físico, equitación, artes marciales… me preparo intensamente y noto una enorme evolución. Ahora sé montar a caballo y usar la espada, y estoy en buena forma. Kabir Bedi puso el listón muy alto, espero cumplir las expectativas. Sin duda lo di todo de mí.